
Ya que parece irremediable que uno de los más bellos lugares de España se convierta en otro montón de cemento, eso sí muy rentable, vamos a dar cuenta de ello.
Que quede constancia de lo que fue y que en el futuro puedan verlo con incredulidad. Será como esas fotos antiguas de Benidorm cuando todavía no existían los rascacielos. La gente intentará ubicar esos mastodontes y dirá “Anda, si allí antes había una playa”
Quizás no hagamos cambiar de idea a nadie pero estoy seguro de que con el tiempo miraremos con vergüenza en que hemos convertido el último trozo de litoral virgen del mediterráneo.
El detonante para la creación de este weblog ha sido el tono de resignación con que se acoge la destrucción de Marina de Cope por un periódico como El Pais en este artículo.
Esperemos que como escribía un murciano cabreado no tengamos que ir al cuerpo a cuerpo.
Agosto 19, 2008 a las 12:52 pm |
La casa que construyó mi padre, ecológicamente en armonía con el entorno en los años sesenta y que hoy sería nuestra alegría y patrimonio
está situada justo en donde se planea construir el Puerto Deportivo.
Ahora ya entendemos porqué la destruyeron brutalmente.