Hace unos años que descubrí Marina de Cope, de la mano de José Antonio (Grupo Senderista de Murcia), en una excursión del “Programa Redes” del Ayuntamiento de Murcia.
En aquella excursión quedé cautivada por este tramo de litoral de la costa murciana, uno de los lugares más bellos del litoral mediterráneo que aún se conservan. Este rincón casi salvaje de la costa murciana presenta un relieve accidentado en el que se suceden calas de gran belleza, la zona presenta un elevado valor faunístico, destaca la presencia de Águila Perdicera, Búho Real, Halcón Peregrino, Lagarto Ocelado y Tortuga Mora (reptil único en Europa que habita en el sureste español) entre otros.
Marina de Cope está hoy amenazada por la construcción de uno de los mayores complejos urbanísticos de España, siendo la construcción de la autopista Cartagena-Vera uno de los mecanismos vertebradores del planeado desarrollo urbanístico.
Para que todo esto se pudiera llevar a cabo el gobierno regional retiró la protección de la que disfrutaba la zona a través de la “Ley 1/2001 del suelo de la Región de Murcia”, desprotegiendo miles de hectáreas de espacios protegidos.
Actualmente la situación depende del pronunciamiento del tribunal constitucional español y de que el Gobierno de marcha atrás por la presión social.
¿Podemos perdonarnos perder uno de los últimos espacios vírgenes del litoral mediterráneo español por los intereses de unos pocos?
He tenido la suerte de pasar unos días de mis vacaciones en Murcia y he visitado, por supuesto, el entorno de la marina de Cope, en especial su mágica Playa Blanca. Sigue siendo aún un lugar a salvo de los desmanes urbanísticos de la costa mediterránea pero nadie apuesta un duro porque siga siéndolo. Ante tanto pesimismo hoy el periódico nos trae una buena noticia “El Tribunal Superior de Justicia de Murcia paraliza la construcción de 4.000 viviendas en un paraje protegido”
Prometo colgar más imágenes de nuestro viaje pronto.
Bajo este título encontramos un comprometido montaje audiovisual en el youtube en defensa de la Marina de Cope. Parece que somo unos cuantos a los que nos asusta lo que se va a hacer con este paisaje.
Satán, Satán…
Confirmado. Polaris World patrocina en La Sexta uno de sus programas de mayor audiencia (“Se lo que hicisteis…”) ¿Será posible que el demonio se esconda incluso detrás de los reportajes que le dejan con el culo al aire? No hay nada mejor que alimentar a quien te escupe, pronto estará comiendo de tu mano.
Sólo hay que leer esta entrada de Ladinamo para darse cuenta de hasta donde llega la influencia de las constructoras en la televisión, sobre todo en Murcia.
Hago mio también este comentario leido en elecolo.com: “¿No sería más lógico que Camacho se paseara entre los apartamentos de los resorts que están construyendo? Digo yo que se haría uno una idea de lo que compra ¿no?”
El anuncio que protagoniza el astro del balón murciano para Polaris World está rodado en Cal Blanque, lugar que ilustra esta entrada.
O alguien ha editado a mala leche este video o ya es mucha casualidad que la imagen con la que empieza sea la del calvo dueño de Polaris World. Que digo yo que no será el dueño de verdad porque si no la gente le puede abordar por la calle con queja del tipo de: “Oye, que el piso que te compré en el resortico sólo tiene agua de 4 a 5 de la mañana”
Ya que parece irremediable que uno de los más bellos lugares de España se convierta en otro montón de cemento, eso sí muy rentable, vamos a dar cuenta de ello.
Que quede constancia de lo que fue y que en el futuro puedan verlo con incredulidad. Será como esas fotos antiguas de Benidorm cuando todavía no existían los rascacielos. La gente intentará ubicar esos mastodontes y dirá “Anda, si allí antes había una playa”
Quizás no hagamos cambiar de idea a nadie pero estoy seguro de que con el tiempo miraremos con vergüenza en que hemos convertido el último trozo de litoral virgen del mediterráneo.
El detonante para la creación de este weblog ha sido el tono de resignación con que se acoge la destrucción de Marina de Cope por un periódico como El Pais en este artículo.
Esperemos que como escribía un murciano cabreado no tengamos que ir al cuerpo a cuerpo.